Hoy me perdi la clase de yoga, que acabo de empezar hace 10 dias, porque mi despertador natural (el hambre de Isidro) adelanto el ciclo por unas horas. Y en vez de a las 7 se desperto a las 5. Y despues me dormi, solo para despertarme a 10 minutos de comenzar la clase, por lo cual deberia haberme teletransportado, lo que aun no se hacer. Igual, lo perdone: llovia a cantaros y me quede en la cama abrazada a esa cosita calentita que respira a mi lado (y de vez en cuando me da unas punietaditas) y se pega contra mi cuerpo como si tuviera un iman. No importa como lo acomode. Inexorablemente en un rato mas o menos, el se va a venir contra mi cuerpo y alli se va a quedar, pegado, como si no hubiera nacido aun, pero del lado de afuera. Es una dulzura.
Se descubrio las manos, y de un dia para otro, pasaron de ser punitos cerrados y apretados, peligrosamente agitados a mansalva, a abanicos que cruzan el aire gracilmente. Y generalmente terminan en su boquita, donde los chupa con fruicion. Es como un baile de los Lokomia! Asi esta Isidro cuando esta despierto. Tambien, cuando comio bien, hizo caca y le cambie el panial, es una radijo de agus, ajos, gm, y todo sonido que pueda hacer con su boquita que se esta descubriendo. Una aventura diaria, para que buscar mas estimulos, mas problemas, si con este descubrimos un mundo cada dia?
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